Madness at Franklin´s Gardens . Northampton (June 2019)

Cómo terminamos en el camarín de los Madness es una historia que merece ser contada.

Para contarles cómo terminamos en el camarín de los Madness tengo que remontarme a muchos años atrás, 2006.  Un poco más si nos ponemos exquisitos pero arranquemos ahí, para no aburrirlos.

En Noviembre de 2006 Madness vino a Argentina a dar su único show aquí, por el momento, en el marco del Personal Fest en el club Ciudad. Don Cotter (aka mi marido, Andrés) fué en persona junto a otros 2 fanáticos ( 3 locos, digamos todo) como él a recibirlos a Ezeiza.  Fue a verlos al hotel y a tomar una cerveza con algunos de ellos. El 17 de Noviembre fuimos al esperado show y lo «disfrutamos» a los codazos entre miles de niños que esperaban por Black Eyed Peas. A la noche siguiente compartimos una cena organizada para ellos, con un reducido grupo de fans, en Palermo.

Pasaron muchos años, muchísimos. Las ganas de ir a Londres a verlos siempre intactas. Cuando ya habíamos abandonado los planes para Europa 2019 , el 1 de enero  Cotter se puso a ver la fiesta de Año Nuevo que la BBC transmitió la noche anterior desde Westminster. Tocaba Madness. El 2 de enero compramos los tickets para el show del 28 de Junio en Northampton  y el 4 los pasajes. Flechazo de amor.

Luego sumamos otro show. El 22 de Junio fuimos a Lingfield Park, show de Madness luego de las carreras . Y aquí es donde la magia comienza. Después de comprar merchandising y comer fish and chips , Cotter fué por una cerveza. En la fila,  junto a él,  Mark Bedders . Bajista de la banda. Cotter lo saluda, él lo recuerda de su breve paso por Buenos Aires. Le contamos que vamos al siguiente show y nos dá su mail.

Esperamos unos días para no parecer ansiosos y le escribimos a su dirección de correo. Nos responde amablemente , tan british, nos comenta que dejará 2 tickets y pases especiales para nosotros en la entrada y nos dá el el whatsapp del manager , Jim.

El 28 de Junio tomamos en Euston el tren a Northampton, una hora aprox desde Londres. LLegamos con 5 valijas a una ciudad industrial, algo nos delataba como forasteros.

LLegamos al estadio, de rugby, a las 18 horas. Allí estaban nuestros tickets y pulseras en la Box Office esperándonos. A las 19 horas puntual y tal lo acordado con Bedders, le escribimos a Jim. Para nuestra sorpresa, lo contestó al instante y vino a buscarnos al centro de merchandising . Acá es donde ya estábamos hiperventilando.

Jim nos llevó arriba, a un salón comedor, donde nos esperaba Bedders. Nos ofreció cervezas y pasamos 2 horas charlando con él y otro amigo personal. En todo ese tiempo, que para nosotros parecía un sueño, pudimos saludar y sacarnos fotos con el resto de la banda. Con todos!!

Cerca de las 20.45 horas nos dicen que van a tomar las fotos oficiales del show, que hay que bajar. Allí había un grupo de fans reducido esperando por el meet and great. En eso estábamos cuando llegan los músicos, ya vestidos como los auténticos perfommers que son , trajeados y elegantes. Magia pura.

Nos tomaron la fotografía oficial. Nos despedimos de Bedders con la promesa de verlo pronto por tierras porteñas y agradeciéndole su buena onda y predisposición.

21 horas puntual estábamos parados en el campo, se encendieron las luces y se escucha. » Are you looking at me? Don´t look this, look that!»  

 

 

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